El barça del tridente no falla en el intercambio de golpes


Por Joan Poquí/MundoDeportivo.com | 2017-01-27.

Nadie esperaba, mediado el segundo tiempo, una goleada azulgrana como desenlace de la visita copera de la Real Sociedad al Camp Nou. El conjunto donostiarra fue víctima de la pegada de un Barça que le dejó la iniciativa, jugó al intercambio de golpes y salió ganador. Tras encarrilar la sentencia en el primer tiempo con un zarpazo de Denis Suárez en la única ocasión azulgrana, en el segundo tiempo el partido enloqueció y ahí Messi, dirigiendo las operaciones azulgrana, fue letal: marcó un gol de penalti y dio dos de los cinco goles del Barça. Además de Denis, marcaron el argentino, de penalti, Luis Suárez, Arda y otra vez Denis, para dar réplica a los goles de Juanmi y Willian José para una gran Real.

Fútbol puro de Copa, muchos goles y el conjunto de Luis Enrique que alcanzó su décima semifinal en once temporada, séptima consecutiva, además de ser el vigésimo partido consecutivo de la Real perdiendo en el Camp Nou. La Real apretó desde el primer minuto y no dejó opciones al Barça para que dominase el juego. O quizás fue el Barça quien entregó la iniciativa a los donostiarras a la espera de aprovechar los espacios. Las opciones, en este escenario, pasaban por los pases largos de Cillessen, que casi nunca llegaron a buen puerto, o por las contras tras recuperación. Y ahí destacó Mascherano.

Fue una recuperación, pero no del argentino sino de Umtiti, lo que generó el gol de Denis Suárez que significaba el 1-0. El defensa francés se anticipó a Xabi Prieto, que reclamó falta aunque la acción no pasó de choque, y el balón llegó a Neymar. A partir de ahí, rapidísima transición con intervenciones al primer toque de Messi y Luis Suárez hasta llegar a Denis, que entraba opor la derecha, no se lo pensó dos veces y cruzó lejos del alcance de Rulli.

El gol cambió poco, o nada, el partido, pero el dominio de la Real no se tradujo en ocasiones claras de gol, pese a que el conjunto azulgrana daba la impresión a veces de pecar de cierta indolencia. Sí hubo cierto embrutecimiento del juego y Vela, que a los siete minutos debía haber sido amonestado por cortar en falta zancadilleando a Alba por detrás, vio la que debería haber sido su segunda amarilla tras hacer una falta a Neymar, que se revolvió y también vio tarjeta. Ju gada que debió dejar a la Real con diez y que, en cambio, se saldó con otra cartulina de propina para Alba por protestar.

Intercambio de goles

El partido entró en un intercambio de golpes tras el descanso y salió vencedor el Barça. Primero, intercambio de golpes literalmente hablando entre Yuri, que tenía tarjeta, y Luis Suárez, que le lanzó un codazo tras el agarrón del realista. Los dos pudieron irse a la calle. Y después, intercambio de golpes puramente futbolísticos.

Una pérdida de balón de Aleix Vidal, sustituto de un contusionado Sergi Roberto, forzó una clarísima ocasión de Willian José después de que Alba desbaratase la opción de remate de Vela. El tiro de Willian José fue detenido de manera magistral por Cillessen y, en la jugada posterior, Luis Suárez lanzó una contra letal para Neymar, que entró en el área y fue derribado por detrás por Iñigo Martínez. El penalti incontestable no supuso roja. Y Messi marcó el 2-0.

Si un error de Aleix supuso una ocasión de gol clarísima de la Real uno de André Gomes propició el primer gol de la Real, que no estaba muerto pese al 0-2. Pérdida de balón y pase entre líneas de Íñigo Martínez a Juanmi, que se metió entre los centrales y levantó el balón ante la indecisión de Cillessen. Con el partido vibrante, Messi se decidió a terminarlo. Se fue de Illarra y asistió a Luis Suárez, que aguantó el forcejeo con Íñigo y marcó el tercero.

Tampoco estaba muerto el partido y Elustondo lanzó u centro magistral a Willian José, que remató de cabeza impecablemente entre los dos centrales. Pero ahí murió la Real, porque el partido se le hizo largo y Messi había entrado en racha. Aleix Vidal se rehizo de su error anterior con una gran asistencia rematada a gol por Arda Turan, al que Luis Enrique dio entrada por Neymar para que éste no entrara en provocaciones con tarjeta y, finalmente, otra vez Messi se inventó un pase entre líneas a Denis Suárez para que éste completase su doblete.